revista de cultura científica FACULTAD DE CIENCIAS, UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO
Busca ampliar la cultura científica de la población, difundir información y hacer de la ciencia
un instrumento para el análisis de la realidad, con diversos puntos de vista desde la ciencia.
cuento
       
 
  menu2
PDF
           
R012B06
 
Los tres electropaladines
Stanislaw Lern
   
   
     
                     
Una vea vivía un gran constructor-inventor que ideaba incesantemente instalaciones extraordinarias y creaba los aparatos más asombrosos. Había construido una máquina diminuta que cantaba muy bien y a la que bautizó con el nombre de pajarón. Sellaba sus obras con un corazón atrevido y cada átomo que salía de sus manos llevaba esta señal, que después asombraba a los sabios al concentrar corazoncitos oscilantes en los espectros atómicos. Construyó muchas máquinas útiles, grandes y pequeñas, hasta que un día se le ocurrió la idea insólita de unir en un todo la vida con la muerte y así lograr lo imposible.
 
Decidió construir seres dotadas de razón, a base de agua, pero no del modo horrible en el que pensarán al instante. No, la idea de cuerpos blandos y húmedos le era ajena, le repugnaba como a cada uno de nosotros. Se proponía construir con agua seres auténticamente bellos e inteligentes, esto es, cristalinos. Escogió entonces un planeta muy distante de todos los soles, de su océano helado cortó montañas de hielo y en ellas, como en cristal de roca, talló a los crionidas. Se llamaban así porque podían existir solamente en un frío espantoso y un desierto sin sol. No tardaron en construirse ciudades y palacios de hielo y, como cualquier clase de calor podía causar su pérdida, capturaron las auroras polares en grandes recipientes transparentes que les servían para alumbrar sus residencias.
 
Cuanto más poderoso era uno de ellos, tantas más auroras polares color de limón y de plata poseía. Vivían felices y, como además de la luz amaban las piedras preciosas, eran famosos por sus joyas. Estas eran de gases helados, cortados y cincelados. Daban colorido a su noche eterna en la que, cual espíritus aprisionadas, ardían las tenues auroras polares, parecidas a nebulosas encantadas en bloques de cristal. Más de un conquistador cósmico ambicionaba apoderarse de estas riquezas, pues toda la Crionia era visible desde las mayores distancias, centelleante como una joya que gira paulatinamente sobre un fondo de terciopelo negro. Volaban, pues, aventureros a Crionia para probar su suerte en la guerra. Llegó allí el electropaladín de Cobre que marchaba haciendo un ruido de campana, pero, apenas puso el pie en los hielos, éstos se derritieran y se hundió en el abismo del océano helado. Las aguas se cerraron sobre él y, como un insecto en el ámbar, descansa hasta el día del juicio, cubierto por una montaña de hielo en el fondo de las océanos crionianos.
 
La suerte del electropaladín de Cobre no desalentó a otros audaces. Tras él llegó el de Hierro, que había tragado helio líquido hasta que éste borbolleara en su interior de acero y la escarcha que se formaba en su coraza le asemejara a un muñeco de nieve. Pero al volar hacia la superficie del planeta se calentó con la fricción atmosférica, el helio liquido se evaporó silbando, y él, brillante y enrojecido, cayó en las montañas de hielo, que se abrieron en el acto. Emergió despidiendo vapor, parecido a un géiser humeante, pero todo lo que tocaba se convertía en una nube blanca de la que caía nieve. Se sentó, pues, y esperó a enfriarse. Y cuando las estrellitas de nieve dejaron de derretirse en sus hombreras blindadas, quiso levantarse e ir al combate, pero el lubricante se habla cuajado en sus articulaciones y no pudo ni enderezar la espalda. Hasta el día de hoy sigue sentado así y la nieve que cae ha hecho de él un monte blanco del que sale sólo la punta de su casco. Lo llaman el monte de Hierro y en sus órbitas brilla una mirada vítrea.
 
El tercer electropaladín, de Cuarzo, que de día no era visto más que como una lente pulida, y de noche como un reflejo de las estrellas, había oído hablar de la suerte de sus predecesores. No temía que el aceite se cuajara en sus miembros porque no lo tenía, ni que los hielos se abrieran bajo sus pies, ya que podía quedarse frío a voluntad. Tan sólo tenía que evitar una cosa: pensar obstinadamente, pues entonces se calentaba su cerebro de cuarzo y ello podía perderlo. Pero decidió salvar la vida con su irreflexión y alcanzar la victoria sobre los crionidas. Llegó al planeta y estaba tan heladlo por su largo viaje a través de la eterna noche galáctica, que los meteoritos que rozaban su pecho durante el vuelo saltaban hechos trizas, sonando como el vidrio.
 
Se sentó en las blancas nieves de Crionida; bajo su cielo negro como un jarro lleno de estrellas y parecido a un espejo transparente, quiso reflexionar sobre lo que debía hacer; pero la nieve ennegreció en torno suyo y empezó a evaporarse.
 
—¡Oh!— se dijo el electropaladín de Cuarzo— ¡Malo! Nada de eso, no hay que pensar en absoluto y todo irá bien.
 
Y decidió repetir esta frase, pasara lo que pasara, pues no precisaba esfuerzo mental y, gracias a ello, no se calentaba. El electropaladín de Cuarzo se puso, pues, en marcha a través del desierto blanco sin pensar en lo que fuera, con tal de conservar el frío. Y así fue hasta llegar a Frígida, la capital de los crionidas. Tomó impulso, golpeó con la cabeza en las murallas, pero nada consiguió.
 
¡Probemos de otro modo! —pensó, y se puso a reflexionar cuánto sería dos por dos. Pero cuando estaba cavilando sobre esto, su cabeza se calentó un poco. Atacó, pues, por segunda vez las murallas centelleantes, pero hizo sólo un pequeño agujero.
 
—Era poco— se dijo—. Probemos algo más difícil. Tres por cinco.
 
Esto vez rodeó su cabeza una nube silbante ya que, al contacto con un pensamiento tan impetuoso, la nieve se ponía a hervir al instante. El electropaladín de Cuarzo dio unos pasos atrás; tomó impulso, embistió, atravesó la muralla y tras ella dos palacios y tres casas de señores glaciales menos importantes, llegó a una gran escalinata y se asió a la balaustrada de estalactitas; pero los escalones eran ya un patiñero. Se alzó rápidamente, pues todo se derretía en torno suyo y de este modo podía atravesar en profundidad toda la ciudad y desplomarse en el abismo helado, donde habría de congelarse para siempre.
 
—¡Nada de eso! No hay que pensar en absoluto y todo irá bien— se dijo, y en efecto, inmediatamente se enfrió.
 
Salió del túnel de hielo que había cavado y se encontró en una gran plaza alumbrada desde todos los lados por auroras polares que centelleaban como esmeraldas y plata en las columnas cristalinas.
 
Salió a su encuentro un enorme caballero que brillaba como las estrellas. Era Boreal, el jefe de los crionidas. El electropaladín de Cuarzo hizo acopio de fuerzas y se lanzó al ataque. Chocaron y se produjo el mismo estruendo que si hubieran chocado dos icebergs en medio del océano glacial ártico. Se partió la brillante mano derecha de Boreal, cortada en su base, pero el valiente no se intimidó sino que se volvió para presentar su pecho, ancho como un velero, al que era su enemigo, éste tomó impulso por segunda vez y volvió a embestirlo terriblemente. El cuarzo era más duro y consistente que el hielo. Boreal se partió, pues, con estrépito, como si un alud hubiera descendido por las vertientes rocosas, y se quedó estrellado a la luz de las auroras polares que contemplaban su derrota. —Las cosas van bien. ¡Sigamos¡ dijo el electropaladín de Cuarzo. Y despojó al vencido de joyas de una belleza maravillosa: sortijas, con hidrógeno engarzado, bordados y botones parecidos a diamantes, pero tallados en tres gases nobles: argón, criptón y xenón. Pero cuando estaba admirándolo todo, se calentó de emoción y los diamantes y zafiros se evaporaron silbando al tocarlos, quedándose sólo unas gotas de rocío que también se volatizaron en seguida.
 
—¡Ah! Entonces tampoco se puede admirar. Está bien. No hay que pensar en absoluto —se dijo, y se adentró en la ciudad conquistada. Distinguió en la lejanía una enorme silueta que se acercaba. Era Albucido el Blanco, general mineral, cuyo ancho pecho estaba cubierto de hileras de condecoraciones y la gran estrella de La Escarcha con cinta glacial. Este guardián del tesoro real cerraba el paso al electropaladín de Cuarzo, que se abalanzó sobre él como un huracán y lo estrelló en medio de un estruendo horrible. En auxilio de Albucido acudió el duque Astronor, señor de los hielos negros; esta vez el electropaladín no pudo derribarlo, por tener el duque una preciosa coraza de nitrógeno templado en helio. Se desprendía de ella tanto frío que quitó ímpetu al electropaladín y sus movimientos se debilitaron. Las auroras polares palidecieron por el soplo del Cero Absoluto, que se extendía en torno suyo. El electropaladín de Cuarzo se asombró —¡Hola! ¿Qué pasa aquí? —y, debido a su gran extrañeza, el cerebro se calentó. El Cero Absoluto devino templado ante sus ojos Astronor se empezó a desintegrar con estrépito de campanas que hacía eco a su agonía, hasta quedar reducido a un montón de hielo negro, bañado de agua como si fueran lágrimas que formaban un charco en el campo de batalla.
 
—¡Está bien!— se dijo el electropaladín de Cuarzo—. No hay que pensar en absoluto y si hace falta, entonces pensaré. De uno u otro modo, tengo que vencer.
 
Y siguió su carrera. Sus pasos resonaban como si alguien golpeara los cristales con un martillo. Retumbaba corriendo por las calles de Frígia y los habitantes lo miraban desde sus cobertizos blancos con desesperanza en sus corazones. Siguió su carrera como un meteoro en la Vía Láctea hasta que vislumbró una silueta solitaria y pequeña en la lejanía. Era Barión, llamado Boca del Pueblo, el mayor sabio de las crionidas. El electropaladín de Cuarzo se abalanzó sobre él para aplastarlo, pero se hizo a un lado y le mostró dos dedos levantados. El electropaladín no sabía lo que esto quería decir. Se volvió y se arrojó de nuevo sobre su adversario; pero Barión se apartó otra vez un paso y le mostró un dedo. El electropaladín de Cuarzo se asombró un poco y aflojó la marcha, aunque acababa de volverse y se aprestaba de nuevo a tomar impulso. Se quedó pensativo y el agua empezó a fluir de las casas vecinas, pero él no lo veía, al mostrarle Barión un anillo formado con sus dedos, dentro del cual movía rápidamente el pulgar de su otra mano. El electropaladín de Cuarzo pensaba y pensaba qué podían significar aquellos gestos mudos y el vacío se abrió debajo de sus pies; brotó de él agua negra y el electropaladín se hundió en el abismo como una piedra. Antes de que tuviera tiempo de decir: “Nada de eso. No hay que pensar en absoluto”, había dejado de existir. Los crionidas, salvados, preguntaron después a Barión, llenos de agradecimiento por su socorro, qué quería decir con los signas que había mostrado al terrible electropaladín errante.
 
—Es muy sencillo— contestó el sabio. Las dos dedos significaban que éramos dos, él y yo. Uno, que en seguida quedaría yo sólo. Después mostré el anillo en signo de que el abismo se abriría en torno suyo y el abismo negro del océano lo tragaría para siempre. No entendió lo primero, ni tampoco lo segundo, ni lo tercero.
 
—¡Qué gran sabio!— exclamaron los crionidas asombrados— ¿Cómo podías hacer tales signos al terrible agresor? Piensa en lo que habría pasado si te hubiera comprendido y dejado de extrañarse. Entonces no se le habría calentado el cerebro, ni caído en el abismo sin fin…
 
—¡Ah! Eso no lo temía en absoluto— dijo con fría sonrisa Barión, Boca del Pueblo—. Sabía de antemano que no comprendería nada. Si hubiera tenido una pizca de inteligencia, no habría venido aquí. ¿Qué provecho pueden tener para un ser que habita bajo el sol las joyas de gas y de estrellas plateadas de hielo?
 
Volvieron a asombrarse de la gran sabiduría del sabio y se marcharon tranquilizados a sus casas, donde les esperaba un agradable frío. Desde entonces nadie intentó agredir a Crionida, ya que faltaron necios en todo el cosmos, aunque algunos dicen que hay todavía bastantes, pero no conocen el camino. * Tomado de Misterio y Galaxia, Edición Gente Nueva, La Habana, 1982.
 
 
 
_____________________________________________________________      
Stanislaw Lern
Autor polaco contemporáneo de Ciencia Ficción, conocido por su obra Solaris
     
_____________________________________________________________
     
como citar este artículo
[En línea]
     

 

 

 

problemas y acertijos      
 
  menu2
PDF
           
R012B07 
Problemas
y acertijos
 
   
   
     
                     
1. En América del Norte corre el río Mississippi. Si nosotros pudiéramos media la distancia al centro de la Tierra en la desembocadura, encontraríamos que es 20 km mayor a la misma magnitud, pero en su nacimiento. ¿Cómo es posible que el río corra “hacia arriba”, alejándose del centro de la Tierra?
 
2. Las maneras son provocadas primordialmente por la atracción de la Luna. El agua de los mares y océanos alcanzará su máxima elevación cuando esté en el cenit y eso sólo pasa una vez al día. ¿Por qué entonces hay dos mareas diarias?
 
3. El griego Pitágoras dio la siguiente definición: dos números son amigables cuando la suma de los dígitos de uno de ellos nos da el otro y viceversa. ¿Podría dar un ejemplo de números amigables?
 
4. Fijemos la atención en un triángulo rectángulo cuyos catetos son iguales y de longitud de 1 cm. De acuerdo al teorema de Pitágoras la hipotenusa mide √2 cm de largo. Tracemos ahora una quebrada que tenga dos escalones (ver figura). En el siguiente paso construyamos una quebrada con el doble de escalones. Si este proceso se repite, la curva tendrá como límite la hipotenusa del triángulo, La longitud de la línea límite ¿será también √2?
 
5. ¿Cómo determinar la velocidad de las gotas de lluvia por las rayas que dejan en las ventanas de un tren en movimiento, si no hay viento en el medio exterior?
 
Pregunta sorpresa:
¿Cómo sabe si está imantada una barra metálica sin usar ningún aparato u otros cuerpos?
 
Respuestas al número anterior:
 
1. “Escriba 2 números…”
Fíjese en la columna de las duplicaciones. Sume los términos que correspondan a números impares en la columna de las divisiones. Ese es el producto, En el ejemplo que se dio:
21    17    21 3 17 5 17 1 68 1 272 5 357
10    34
5    68
2    136
1    272
Este método de multiplicación ya lo usaban los egipcios.
 
2. “Lo invitamos a asistir…”
Una película consiste en una sucesión de tomas. En el intervalo entre una y otra, la llanta del automóvil ha girado más de media vuelta. El resultado es que vemos a la llanta girar en sentido opuesto al real.
 
3. “Suponga que tiene 8 canicas…”
Dividamos a las canicas en 3 grupos: A, B y C. Los grupos A y B tendrán 3 elementos. C estará formado por los dos restantes. Pongamos A y B en la balanza, cada grupo en un platillo. Pueden ocurrir dos cosas:
a) Que A y B pesen lo mismo.
b) Que los pesos sean desiguales al ser uno de los grupos —A por ejemplo— más ligero. De acuerdo a la hipótesis a), podemos asegurar que la canica más ligera no está en A o B, sino en C. Tomemos por ejemplo las 2 canicas de este grupo y coloquémoslas en la balanza. Con esta segunda pesada podemos determinar cuál es la canica que buscamos. En la segunda hipótesis —A más ligero que B— queda claro que la canica más ligera está en el grupo A, es decir: es una de las 3 canicas del grupo menos pesado. Tomemos entonces dos canicas cualesquiera del agrupo A y dejemos la otra de lado. Pesemos estas dos canicas. Si la balanza queda en equilibrio, la tercera canica —la que dejamos de lado— es la más ligera. Si hubiera desequilibrio, la pesa más ligera está en el platillo que se alza.
 
4. “Hagamos el siguiente…”
El equilibrio se alcanza no cuando los pesos son iguales, sino los momentos, la parte que pesa más es aquella en que se encuentra la cabeza de la escoba. Usted puede probarlo directamente.

5. “¿Cómo mediaría…”
Enrolle el hilo alrededor del alambre y cuente cuántas vueltas puede hacer. Cada vuelta tiene una longitud aproximada a la del perímetro del alambre. Se denotamos por el número de vueltas se tiene que:
Longitud del hilo 5 n 3 perímetro 5 n 3 2p 3 radio, es posible determinar cuánto vale el radio.
 
Pregunta sorpresa:
En los polos convergen todos los meridianos y en ese sentido no se puede decir qué hora es en el sentido usual. Sin embargo, el tiempo transcurre. Podemos elegir en forma arbitraria un inicio de tiempo y contar las horas a partir de ahí; sin embargo, le elección es al gusto.
 
 
 
_____________________________________________________________
     
Nota de los editores
     
_____________________________________________________________
     
como citar este artículo
[En línea]
     

 

 

 R07Articulo05   menu2

siguiente 

anterior  

PDF 

   
   
Rodolfo Tapia Juayek
     
               
               
En los últimos años el tabaquismo ha pasado a ocupar un
primer plano entre los problemas médicos, al encontrarlo relacionado con diversas enfermedades graves que cada día adquieren mayor importancia como causa de incapacidad y de muerte, con serias repercusiones socioeconómicas.

El tabaco (Nioctiana tabacum) es una planta que se usa desde hace siglos y es originaria de América; se dice que el vocablo “cigarro” deriva del maya “ski-ar”, que significa fumar. Los españoles, a su llegada encontraron que se fumaba con fines medicinales o ceremoniales en las Antillas, México, Brasil, la Florida y Virginia, y a su regreso lo llevaron a España e Inglaterra.

Al principio el tabaco no fue aceptado en Europa por considerar que fumarlo era desagradable y sucio y que dañaba a los pulmones y al cerebro. Los fumadores eran perseguidos; algunas leyes condenaban el uso del tabaco y la religión lo consideraba nocivo y pecaminoso. A pesar de ello, su empleo se fue generalizando hasta ser un hecho socialmente aceptado, signo de cultura y distinción. En el siglo XX su uso se extendió, principalmente en forma de cigarrillos y surgieron controversias sobre sus efectos; algunos consideraban que era una costumbre placentera e inclusive le atribuían propiedades medicinales, mientras que otros decían que era un hábito dañino y de mal gusto. Coincidiendo con su generalización se empezó a observar el aumento de varios padecimientos, entre los más graves: cáncer de diversos órganos, sobre todo del pulmón, enfermedades de las vías respiratorias bajas, padecimientos cardiovasculares y otras. A pesar de que se han demostrado los efectos nocivos del hábito de fumar, las autoridades sanitarias ven sus acciones debilitadas ante 3 factores importantes:
 
a) La falta de deseo de la mayoría de los fumadores para dejar el hábito.
b) Las factores económicos.
c) La publicidad.
 
Convendría evaluar seriamente el papel de esta última. En los anuncios se hace aparecer a los fumadores de ambos sexos como jóvenes audaces, trabajadores, deportistas, estudiantes o en traje de fiesta, sensuales, agresivos o intrépidos, que disfrutan de la vida cada uno en su ambiente y encienden un cigarrillo para gozar más el momento, crear una atmósfera de más confianza o intimidad o relajarse durante el descanso. Esto es una broma de mal gusto, pues más que contribuir a disfrutar de un ambiente agradable y maravilloso o de un sabor placentero, el cigarrillo, como ya se dijo, contribuye a que aumenten entre los jóvenes las posibilidades a corto plazo de envejecimiento, enfermedad, invalidez y muerte antes de lo debido. El problema más serio es la falta de deseo de los fumadores de abandonar el hábito; en nuestro país no se tienen datos; pero en Estados Unidos se calculó que en 1977 se perdieron 27 billones de dólares por cuidados médicos, accidentes, ausentismo y horas de trabajo perdidas, todo a causa del tabaco.
 
I. Epidemiología del tabaquismo
 
En este trabajo se hace referencia principalmente a los fumadores de cigarrillo, que son la mayoría, pues en México solamente 1.6% de la población de fumadores, aproximadamente, fuman puro y 1% pipa (1979). Según las informaciones disponibles en los países desarrollados, el problema ha disminuido como resultado del mejor conocimiento que la población tiene de las consecuencias del tabaquismo y de las medidas ejercidas por los gobiernos para combatirlo. En una encuesta efectuada en Estados Unidos (julio 1964, junio 1965), se encontró que:
 
a) El porcentaje de fumadores es más bajo en el sexo femenino.
b) El porcentaje de personas que nunca han fumado, es más alto entre las mujeres.
c) El hábito de fumar más frecuente se encuentra de los 17 a los 44 años en ambos sexos.
d) Había mayor frecuencia de ex fumadores en el sexo masculino, principalmente de edad avanzada; tal vez porque los problemas de salud obligan a suprimir el tabaco.
 
En 1971 el Dr. Joly, asesor de la Organización Panamericana de la Salud, realizó una encuesta en 8 ciudades latinoamericanas encontrando en hombres los siguientes porcientos: La Plata 58%, Sao Paulo 54%, Bogotá 52%, Caracas 49%, Santiago 47%, México, D.F. 45%, Guatemala 36% y Lima 34%. En mujeres, en primer lugar estuvo Santiago con 26%, seguida de Caracas, La Plata, Bogotá, Sao Paulo, México, D.F., Guatemala y Lima. En la población estudiada se encontró que los hombres fuman 2.5 veces más que las mujeres, 45 y 18% respectivamente; mientras en Estados Unidos las cifras son de 42 y 30% o sea, que las mujeres estadounidenses fumaban más que las latinoamericanas. En cuánto a los grupos de edad, en el estudio latinoamericano las cifras más elevadas de fumadores de ambos sexos se encontraron en el grupo de 25 a 59 años.

La Clínica de Tabaquismo del Instituto Nacional de Enfermedades Pulmonares (S.S.A.) estima que la edad promedio en que el mexicano empieza a fumar actualmente es a los 11 años. En 1979 existían en el país 90 marcas de cigarrillos y su consunto se elevó de 1918 millones de cajetillas en 1960, a 2134 millones en 1970 y a 3000 millones en 1977.

Considerando que entre los médicos —puesto que conocen los daños que causa el tabaco— debería existir un número menor de consumidores, Castillo Nava (1977) realizó una encuesta en la ciudad de México y los resultados fueron: de 414 médicos encuestados fumaban 300 o sea 72.5 por ciento de ellos 43.7% fumaban menos de 10 cigarrillos al día y 16.7% menos de 15; pero 2% fumaba más de 40. 3.4% contestaron que fumar “da más tranquilidad” y 1% que lo hacen “porque se disfruta” es decir que a pesar de todo lo que los médicos conocen se ha demostrado en contra del tabaco, entre ellos aun existen justificaciones positivas para el hábito. En contraste 51.3% de los fumadores reconocieron haber realizado desde uno hasta más de 5 intentos para abandonar el tabaquismo.
 
II. Acciones de los componentes del tabaco
 
Las hojas del tabaco contienen varios centenares de componentes en una compleja mezcla, pero dos de ellos son específicos de esta planta; uno es la nicotina, que es un alcaloide, y las sustancias relacionadas con ella, el otro es el grupo de los isoprenoides. Las sustancias que se consideran más nocivas para la salud del fumador son el alquitrán, el monóxido de carbono y la nicotina. La mayoría de los componentes cancerígenos identificados en el alquitrán del humo del cigarro no están presentes en la hoja natural del tabaco, sino que se forman por la alta temperatura de combustión. La retención de las partículas del humo inhaladas en el aparato respiratorio del hombre es de 80 a 90% si la respiración se sostiene de dos a cinco segundos. Las partículas penetran profundamente en las vías respiratorias y se depositan en la superficie de los bronquiolos respiratorios y el parénquima pulmonar. El humo del cigarrillo es una meada de gases, vapores no condensados y materias líquidas en particular. Entra a la boca como un aerosol concentrado con millones o billones de partículas por centímetro cúbico.

EL alquitrán se define como el conjunto de partículas retenido por un filtro Cambridge Modelo CM-113, después de extraída la humedad y separada la nicotina. Contiene numerosos carcinógenos, siendo los más (importantes los hidrocarbonos policíclicos. La nicotina es la sustancia más usada por el hombre, después del café, debido a sus efectos estimulantes sobre el estado de ánimo, llegando a establecerse una dependencia psicológica. Actúa en diferentes niveles:
 
a) En el sistema nervioso central, como estimulante, aumenta el grado de atención y la capacidad de percepción mental. A dosis tóxicas produce temblores y aún convulsiones, excitación respiratoria y vómito. Tiene acción antidiurética por liberación de la hormona específica.
b) En el sistema nervioso periférico ejerce un efecto inicial transitorio estimulante, seguido de efecto depresor de los ganglios autónomos; de manera semejante actúa sobre el músculo esquelético.

c) En el aparato cardiovascular provoca taquicardia y vasoconstricción con aumento de la presión arterial e isquemia en los territorios capilares, como resultado de la acción de las catecolaminas liberadas por la médula suprarrenal.

d) En el aparato respiratorio causa apura de los tabiques alveolares, fibrosis y engrosamiento de las paredes de arterias pulmonares y cambios metaplásicos del epitelio respiratorio.
e) En el aparato digestivo aumenta el tono y la actividad motora del intestino por estimulación parasimpática, con aumento de la secreción salival seguido de disminución de la misma.
f) En otras localizaciones, como los ojos y la vejiga, ocasiona irritación.
 
Al fumar se inhala 5% de monóxido de carbono (CO) con el humo del tabaco. La hemoglobina tiene afinidad por el CO y se combina con él en proporción que varía entre el 5 y el 16%, formando carboxihemoglobina (COHb) cuyos niveles son significativamente más altos en fumadores que en no fumadores. La dosis de COHb absorbida al fumar cigarros es tóxica principalmente por que actúa sobre todo el organismo al disminuir el aporte de oxigeno a los tejidos, lo que produce cambios en los reflejos neurológicos y como consecuencia altera los resultados de pruebas psicomotoras, produce también cambios en la discriminación sensorial, fatiga, cefalea, mareo, irritabilidad, alteraciones en el sueño, anormalidades electrocardiográficas y depresión de las funciones respiratorias.
 
III. Daños a la salud
 
Los daños producidos por el tabaco no se manifiestan inmediatamente, sino que existe un periodo de latencia que puede ser de muchos años entre el momento en que se inicia el hábito de fumar y la aparición de los síntomas relacionados con él. Los principales componentes del tabaco intervienen en la patogenia de enfermedades tales como: cáncer broncogénico, enfisema pulmonar, bronquitis crónica, neumonía, trastornos circulatorios, cardiopatías coronarias y arterioesclerosis aórticas, las que son más frecuentes y más graves en personas que fuman que entre las que no lo hacen y además tiene relación directa con el número de cigarrillos consumidos, o sea que al aumentar el consumo del tabaco aumenta el riesgo de adquirir esas enfermedades.
Se han determinado algunos factores que modifican la morbimortalidad por el tabaquismo, que son:
 
a) Número de cigarros al día.
b) Edad al iniciar el hábito.
c) Duración del hábito.
d) Tipo de tabaco y de cigarrillos.
e) Fumar pipa y puro.
f) Dejar el cigarrillo en la boca entre fumadas.
g) Fumar el cigarrillo hasta el final.
h) Suspensión del hábito.
 
Son numerosas las encuestas realizadas en la población general que demuestran que la presencia de tos y expectoración, tanto en hombres como en mujeres, está relacionado con el hábito de fumar y con el número de cigarrillos consumidos diariamente y que esos síntomas disminuyen cuando se deja de fumar.
 
Enfermedades respiratorias
 
La bronquitis y el enfisema están indudablemente asociados al tabaquismo; estos padecimientos son importantes por la mortalidad que ocasionan, así como por la incapacidad física por causa de ellas que sufren los pacientes. En cuanto al cáncer pulmonar, desde los años 60, la relación cigarrillo-cáncer es indiscutible, demostrado por numerosos estudios epidemiológicos tanto retrospectivos como prospectivos. Se ha concluido que 90 por ciento de los cánceres de esta localización son atribuibles al tabaquismo en personas con alto consumo de cigarrillos la frecuencia de cáncer pulmonar es entre 15 y 30 veces superior a la de no fumadores, según el número de cigarrillos consumidos.
 
Enfermedades cardiovasculares
 
La enfermedad isquémica del corazón es la que se ha encontrado más relacionada con el tabaquismo, particularmente entre personas de 45 a 54 años de edad, en quienes la mortalidad de los que fuman más de 15 cigarrillos al día es 3 veces superior a la de quienes no fuman.
Entre los efectos que el tabaco tiene sobre el aparato cardiovascular están;
a) Taquicardia y vasoconstricción con elevación de la presión arterial e isquemia de territorios capilares, como consecuencia de la descarga de catecolaminas.
b) Alteraciones electrocardiográficas, concretamente trastornos de repolarización, en fumadores fuertes.
c) Cardiopatía coronaria. El tabaquismo en pacientes que la sufren es peligroso sobre todo si ha tenido un infarto, ya que una arritmia podría ser fatal.
d) Arterioesclerosis aórtica y coronaria, más frecuentes en fumadores que en no fumadores.
e) Infarto del miocardio, también más común en fumadores, y asimismo, mayor mortalidad por esta causa en los fumadores. En esta enfermedad los efectos nocivos del tabaco se deben a la acción del CO a través de la COHb, que produce isquemia del miocardio por disminución del nivel de transporte de O, de la liberación del OHb y de la utilización celular del oxígeno.
g) El enfisema pulmonar conduce con frecuencia al cor pulmonale; la ruptura de tabiques alveolares, fibrosis y engrosamiento de las paredes de las arterias y las arterias pulmonares repercuten en la función ventricular derecha.
 
IV. Los fumadores involuntarios
 
Es importante considerar a los “fumadores involuntarios”, o sea los no fumadores que inhalan los productos de la combustión del tabaco en atmósferas llenas de humo, exponiéndose a las consecuencias de ellos de manera involuntaria e inevitable. Al respecto, existen trabajos que demuestran que el tabaco daña no sólo al fumador, sino también en cierta proporción al no fumador que comparte la misma atmósfera, como podría ser el caso de los padres fumadores que al contaminar el aire de sus hogares perjudican a sus hijos.

En Alemania se ha analizado el aire en sitios donde se fuma, restaurantes y cafés, y se ha encontrado entre 3.1 y 5.2 mg de nicotina por m3 de aire, por lo que una persona no fumadora inhalará la nicotina equivalente a un cigarrillo por hora, suponiendo un requerimiento de un m3 de aire por hora. También se encontraron cantidades de CO arriba de 0.008% por volumen, lo que excede el límite máximo permisible para cualquier lapso en un lugar de trabajo.

Los efectos del humo en los fumadores involuntarios además de tener relación con los aspectos cualitativos y cuantitativos del ambiente lleno de humo, se relacionan con las características del individuo. En los adultos pueden ocasionar desde irritación de los ojos o la garganta hasta un ataque de angina de pecho o de asma alérgica. En los niños se presenta mayor incidencia de infecciones respiratorias que en los adultos porque son más sensibles a los efectos de la contaminación atmosférica, ya que tienen mayor ventilación por minuto y por peso corporal.
 
V. Factores que determinan la prevalencia del hábito
 
Russell clasifica a los fumadores en 7 grupos, según la motivación del hábito:
 
1. Hábito psicosocial. La persona considera que el tabaco está ligado a la intelectualidad, precocidad y sexualidad: frecuente en jóvenes, intermitente en situaciones sociales.
2. Hábito psicomotor. La manipulación del cigarro les es placentera, ligada a la despreocupación.
3. Hábito por indulgencia. Probablemente es el más común. Se consumen menos de 20 cigarrillos al día y se fuma por placer, generalmente en etapas de reposo o relajación. Suele asociar el fumar con el consumo de café, té o bebidas alcohólicas.
4. Hábito sedante. Se fuma para disminuir la ansiedad y la tensión; la frecuencia y número de cigarrillos varia con el estado emocional.
5. Hábito estimulante. Durante el trabajo, para pensar mejor, evitar la fatiga y resistir la tensión.
6. Adictos al tabaco. Individuos que se sienten mal cuando dejan de fumar, lo que los obliga a un elevado consumo de cigarrillos aún cuando están enfermos y rehúyen la consulta médica. Sólo dejan de fumar si se duermen. También presentan trastornos patológicos respiratorios de importancia.
7. Hábito automático. Es la etapa terminal de las anteriores y se da principalmente entre los adictos y los que se estimulan con el tabaco.
 
Por otra parte, el estímulo nicotínico se obtiene en segundos ya que la circulación pulmón-cerebro tiene un tiempo de 73 segundos y, por tanto, no hay que esperar demasiado como sucede con otras dragas. Además, el efecto es constante si se fuma con frecuencia.
La nicotina es la que mantiene el hábito, por eso sus sustitutos no han tenido éxito, ya que convierten al fumar en algo desagradable.
 
VI. Prevención
 
Los problemas de salud relacionados con el tabaquismo en la República Mexicana, como en todos los países en vías de desarrollo, aún no son tan serios como los que se presentan en los países industrializados. Por ejemplo, en los Estados Unidos de América, en el 40% de las defunciones que se registran en la nación, el tabaquismo es la causa agravante o determinante.

Sin embargo, dadas las desigualdades sociales de nuestro país, existen grupos con problemas característicos de zonas desarrolladas en las cuales el tabaquismo representa un problema de salud y esto justifica las acciones preventivas que se llevan a cabo al respecto.

Únicamente en unos 30 países existe legislación al respecto, siendo muy completa en Noruega, Bulgaria, Suecia, Polonia, Dinamarca, Alemania Federal, Yugoslavia, Reino Unido, URSS, Francia e Italia, México se encuentra entre los países con legislación mínima sobre el tabaquismo, ya que únicamente se prohíbe la aparición de personas fumando en la publicidad por cine y televisión y la obligación de advertir la peligrosidad para la salud del consumo de tabaco en cada cajetilla de cigarrillos. Además, se prohíbe fumar en algunos sitios y trasportes públicos.

Mientras que el alcoholismo extremo es rechazado socialmente, el tabaquismo, aún el más intenso, es aceptado por la sociedad. Por ello, es necesario tratar de desacreditar este hábito y de evitar que se relacione con la belleza, la virilidad y el éxito en la vida, como se hace en la publicidad. Los medios de comunicación masiva limitan su participación porque temen afectar a las compañías que anuncian sus productos a través de ellos.

Otro aspecto de la prevención sería disminuir la publicidad de las compañías cigarreras. En pocos países se ha logrado evitar totalmente los anuncios y en otros, sólo se ha prohibido el uso de radio y televisión; entre los primeros están Noruega, Australia, Bélgica y Suecia. Una medida que ha tenido éxito es la prohibición de fumar en un número de sitios cada vez mayor: teatros, cines, elevadores, tiendas, transportes públicos, bibliotecas, escuelas y salas de conferencias, con lo que se trata de que el fumador tenga cada vez menos oportunidades de hacerlo, lo que beneficia su salud y además protege los derechos y la salud de los no fumadores.

El aumento en los impuestos a los cigarrillos ha sido una medida que también ha hecho disminuir su consumo, por lo que sería conveniente elevarlos progresivamente y no otorgar subsidios a productores y manufactureras. En México, por el contrario, el Secretario de Hacienda anunció ante la Cámara de Diputados al comparecer para informar sobre el IVA, en diciembre de 1979, que al aplicarse éste habría disminución en los gravámenes al tabaco en rama y a otros artículos que dañan a la salud y la economía, como el alcohol y los refrescos embotellados. Otras medidas que podrían emplearse serían la restricción de sitios para la venta de cigarrillos y la imposición en cada cajetilla de información sobre el contenido de alquitrán, de nicotina y monóxido de carbono, así como de su daño a la salud.

En el artículo 250 del Código Sanitario de los Estados Unidos Mexicanos se establece la obligatoriedad de que en todas las cajetillas de cigarrillos debe aparecer la leyenda: “Este producto puede ser nocivo para la salud”. Resulta incongruente que se siga estimulando la producción de algo dañino para la salud, para obtener ingresos de los impuestos que recaban de aquellos que están poniendo en peligro su salud.
 
VII. Tratamiento
 
Se sabe que el hábito de fumar es uno de los más arraigados en la personalidad, más que las adicciones a la heroína, a las anfetaminas, al ácido lisérgico, a la mariguana, al alcohol, al té y al café. Pero según expertos en la materia, la mayor parte de fumadores empedernidos están dispuestos a abandonar el hábito una vez que se convencen de los graves daños que puede ocasionar a su salud.

Sin embargo, a pesar del deseo de dejar de fumar no pueden hacerlo. Sólo el 2 por ciento o menos logran limitar el hábito, pero la mayoría no pueden llegar a 2 horas absteniéndose de fumar. A diferencia del alcohol, que se puede ingerir ocasionalmente, con el tabanco no es posible seguir la misma conducta, ya que quien fuma termina siendo un fumador constante. En algunos individuos la dependencia psicológica y posiblemente farmacológica del tabaco es tan fuerte que llega a caer dentro de la patología psiquiátrica ya que prefieren sufrir los graves problemas que ocasiona, tales como insuficiencia respiratoria, trastornos circulatorios e inclusive amputaciones, que dejar de fumar. Sin embargo, considerando a un grupo de fumadores, se ve que es difícil que abandonen el hábito y aún cuando presenten el “Síndrome del fumador”, disnea, broncoespasmo, sibilancias, constricción de la faringe, dolor torácico e infecciones respiratorias frecuentes, sólo recurren al médico cuando presentan algún síntoma que los alarma.

En los jóvenes la amenaza de enfermedades futuras y en los viejos la presencia de enfermedades penosas e invalidantes, pueden ayudar para que dejan el tabaco; pero el adulto medio parece no preocuparse, ya que empezó a fumar sin tener problemas y se muestra indiferente o los posibles daños que el tabaco pueda ocasionarle.
 
* Folleto correspondiente a las publicaciones técnicas de Medicina Preventiva y Social No. 7, Facultad de Medicina, UNAM.
 
 
 
________________________________________      
Rodolfo Tapia Juayek
Departamento de Medicina Social, Medicina Preventiva
y Salud Pública, Universidad Nacional Autónoma de México.
     
_____________________________________________________
 
como citar este artículo →
     
palabrejas de computación     
 
  menu2
PDF
           
R012B04
WYSIWYG
o lo que es lo mismo LQVELQO
Elisa Viso Gurovich
   
   
     
                     
Una de las herramientas que más ha influido en los métodos
y hábitos de trabajo en general son los editores de texto (formateadores, procesadores de palabra) y todos los auxiliares surgidos en base a las microcomputadoras que cada vez están más al alcance de todo mundo.
 
Empecemos por aclarar varios de los términos recién utilizados. Un texto es una sucesión de caracteres letras, dígitos, caracteres especiales) entre los cuales aparecen frecuentemente espacios. Los espacios (a quienes en adelante llamaremos blancos) son también un caracter muy espacial y juegan diversos papeles: indica el fin de una palabra, se insertan uno o más para lograr que los márgenes queden alineados, etc. En cuanto se refiere a la computadora, tienen una representación interna especial y ocupen un lugar físico en el texto.
 
El destino del texto puede ser muy variado: una carta de amor, un programa de computadora, un libro, una tarea, un artículo. Dependiendo del destino del texto, lo querremos de distintas formas. Por ejemplo, una carta debe estar organizada por párrafos; un libro por capítulos y secciones, un programa de computadora por líneas. Cualquiera que sea el destino del texto, para poder ser manejado en una computadora, éste se coloca en un archivo que no es más que una colección de caracteres grabados en un diskette, cinta magnética, colección de tarjetas perforadas, etc. En lo que sigue usaremos indistintamente el término texto y archivo para referirnos a la sucesión completa de caracteres grabados en algún medio como el diskette.
 
Editor es el nombre genérico que se le da a un programa cuya versatilidad permite manipular texto. El modo como lo hace depende mucho de si se está trabajando en una pantalla o no. Hasta hace pocos años, los editores estaban pensados para trabajar casi únicamente con programas de computadoras y el trabajo se hacía principalmente en pantallas “poco inteligentes” o en teletipo. Lo poco “inteligente” de la pantalla reside en que trabaja como si fuera teletipo: no puede regresar a un renglón anterior y, en general, no puede brincar a posiciones arbitrarias de la misma. Ya sea que se trabaje con teletipo o con pantalla (tonta o inteligente) debemos saber siempre en qué punto del archivo nos encontramos. Si el editor es de pantalla, nos muestra en la pantalla un pequeño cuadro blanco, conocido como el cursor que todo el tiempo está frente a la posición (caracter) disponible en ese momento. Si se está trabajando en un teletipo (lo que es cada vez menos frecuente), el cursor, no es visible sólo que en un momento dado pidamos esa información, entonces el sistema imprime la línea frente a la cual está el cursor.
 
Entre las funciones con que debe contar un editor podemos listar:
– Encontrar una cadena dentro del texto.
– Reemplazar una cadena por otra dentro del texto.
– Hacer búsquedas y reemplazos globales.
– Insertar cadenas en cualquier posición del texto.
– Remover (quitar o desaparecer) cualquier subcadena.
 
Para llevar a cabo estas funciones, los editoras pueden funcionar en dos modalidades: por pantalla o por línea. Un editor de pantalla es aquél que trabaja sobre toda la pantalla. En cada momento la pantalla se llena con una porción del archivo. El editor permite al usuario moverse dentro de la pantalla en cualquier dirección. En cuanto se lleva a cabo una de las acciones arriba mencionadas, la pantalla muestra inmediatamente el cambio.

Otro concepto importante cuando estamos trabajando con un editor de pantalla es la resolución de la misma. La resolución de una pantalla se refiere al número de puntos que utiliza la misma para “armar” o mostrar cada uno de los caracteres. Estos puntos están organizados en una pequeña matriz y cada caracter se forma eligiendo combinaciones de puntos.
@@@ . . . .
 @ . . . . . .
 @ . . . . . .
  @ . . . . . .
@@@ . . . .
(aparecen con @ los puntos utilizadas y con . los que no).

Para que el editor pueda mostrar todo tipo de caracteres y combinaciones necesita una resolución mínima. Las primeras microcomputadoras venían con monitores de baja resolución y eso las obligaba a utilizar solamente 40 columnas por renglón para desplegar el texto. Cada vez la resolución de las pantallas es mejor y esto ha permitido que se pueda observar más detalle tanto en las gráficas como en caracteres.
 
Moraleja: mientras más alta sea la resolución de un monitor (o pantalla), más detalle y mejor calidad de imagen tenemos (la calidad y el detalle aumentan paralelamente al precio).
 
En un editor de línea se trabaja con cada una de las líneas presentes en el texto, esta forma era típica de los editores pensados para trabajar con programas. Generalmente las líneas vienen numeradas y las acciones se realizan sobre una línea particular, identificada por su número de línea, o bien porque es una línea que en ese momento se encuentra frente al cursor. No siempre se puede ver el efecto de una cierta acción y se pierde mucho tiempo sólo tratando de verificar la posición del cursor.
 
Moraleja: es más fácil trabajar con editores de pantalla que con editores de línea.
 
Otro parámetro de qué tan bueno es un editor, radica en si el uso de estas funciones es claro, sencillo y recuperable. Que sea recuperable querría decir que si nos arrepentimos de alguna de las acciones arriba mencionadas, exista la forma de regresar al estado inmediato anterior del cambio. Para satisfacer esto, muchos editores cuentan con un menú de ayuda que aparece o bien durante toda la utilización del editor o cuando es invocado mediante alguna tecla especial.
 
Moraleja: es más fácil trabajar con un editor que muestra cómo utilizarlo que con uno que lo oculta.
 
Para proporcionar al usuario la posibilidad de arrepentirse de cambios hechos durante la sesión, la mayoría de los editores trabajan en realidad con una copia del archivo que se desea editar, porque al empezar la edición, el programa hace una copia del texto a editar y tiene una opción que permite al usuario, abortar en cualquier momento la sesión; esto es, dar una orden al editor de que abandone la copia del archivo con la que está trabajando y así tener otra vez como punto de partida el texto original anterior a la edición. Si no se opta por abortar la edición, el editar sustituye (le cambia los nombres) al archivo original por el que se acaba de editar. La mayoría de este tipo de programas guarda la versión recién editada (antes de editarse) y generalmente con el nombre que lleva una extensión .bak, lo cual se refiere a que ese archivo es un respaldo (“backup”).
 
Moraleja: mientras no haya problemas de espacio en el disco, deben conservarse nuestros archivos de respaldo por si hay daño accidental o cambios de opinión.
 
Con el uso de un editor se crea un texto cuyo destino, como ya dijimos, puede ser muy variado. Cada vez más gente utiliza las microcomputadoras para preparar textos de libros, artículos, cartas, etc. Para lograr en el documento la forma final que se quiere existen dos métodos: el primero es mediante un formateador aplicado a un texto ya editado, y el segundo es mediante un editor/formateador que vaya formateando conforme va editando. Cuando los editores que se manejaban eran editores de línea, se utilizaban mucho los formateadores para combinar las líneas de una cierta manera. En este tipo de editor/formateador se mezclan con el texto líneas (o secuencias especiales de caracteres) que tienen un significado especial y que van dirigidas al editor/formateador. Estas líneas se conocen como comandos y a las secuencias especiales como caracteres de control de la impresión). Se elabora el texto con sus líneas de comandos entremezcladas y posteriormente se utiliza al formateador para ver cuál es el resultado final de nuestro texto.

Cuando se utiliza un formateador con líneas o caracteres de control, es difícil ver cuál es el resultado final de nuestro texto, pues lo que aparece en pantalla es el texto en sí junto con las líneas o comandos de impresión. Aunque los comandos vengan especialmente identificados (con fondo blanco en lugar de negro, subrayados, etc.) muchas veces no sabemos cuál va a ser, por ejemplo, la posición final de nuestro texto o el tipo de letra con el que se va a imprimir. Para superar esta dificultad, algunos editores/formateadores cuentan con otro programa, de preview, que despliega en una pantalla el texto ya formateado. Estos preanálisis del texto ayudan mucho para detectar problemas, aunque en la mayoría de los casos no son capaces de distinguir tipos o tamaños de letras. El uso del preanálisis nos ahorra, en el peor de los casos, grandes cantidades de papel.
 
Moraleja: Siempre es conveniente poder ver el texto tal cual va a quedar antes de hacer la impresión definitiva.
 
Entre las funciones de un formateador podemos listar:
– Justificación. Se refiere a si el editor debe o no agregar blancos al texto para que todos los renglones empiecen y acaben en la misma columna. También incluye la identificación de párrafos y la justificación de la primera línea de los mismos.
– Posibilidades para numerar y partir el texto en páginas de tamaño arbitrario y con renglones también de una dimensión arbitraria.
– Posibilidades para escribir con formato de tablas (tabuladores).
– Posibilidades para utilizar la gama de caracteres que tiene la impresora.
– Posibilidades para importar o exportar textos completos desde otros archivos.
Puede ser deseable utilizar un programa editor/formateador cuando se esté trabajando en una pantalla que no corresponda a la imagen de una página, pues este tipo de paquetes permiten genera textos de formatos muy variados.

Entre los editores/formateadores que conozco se encuentran SUPERTEXT, un editor/formateador para la APPLE (cuando todavía se usaba con pantalla de 40 columnas y poca resolución) y el famosísimo TEX. Ambos cuentan con funciones de preanálisis.
Hoy en día y gracias a las microcomputadoras, están integradas las dos funciones. A estos paquetes se les conoce con el nombre genérico de procesadores de palabra. En estos paquetes lo que ves en la pantalla es el texto ya formateado. El procesador tiene un ambiente declarado que incluye el tamaño de las páginas, la sangría, el tipo de letra, el ancho de renglón, etc., y conforme se va tecleando el texto va acomodándose. Para establecer el ambiente de un formateador puro de este tipo, se invoca en un momento dado al módulo que lo hace. Un ejemplo de este tipo de paquete es el Apple Writer y el PfsWrite, en ambos se adolece de falta de flexibilidad respecto al uso de distintos juegos y tamaños de caracteres.

Muchas veces los procesadores de palabra son híbridos en cuanto a qué parte de sus opciones las manejan por ambiente y parte por comandos. Cuando además de ambiente se cuenta con comandos, las posibilidades de edición son mayores pues se puede recurrir a facilidades externas al editor. En ese tipo de paquetes el usuario ve casi la forma final de texto excepto posiblemente, por caracteres especiales a la impresora. Además, el ambiente puede ser reemplazado por uno nuevo, también mediante secuencias de control y por secciones, volviéndose al ambiente general (por omisión) cuando así se desee. WordStar cae dentro de esta categoría de paquetes. Por último, tenemos los paquetes que en todo momento va mostrando en la pantalla la forma final que va a tomar el texto, conforme va editándose, inclusive los caracteres y tamaños especiales. Para ello se requiere no sólo de que el paquete sea lo suficientemente “inteligente” para poder hacerlo, sino también que la pantalla tenga una buena resolución. Si quien utiliza un editor es un principiante sería preferible que el editor cuente con la posibilidad de ir armando sobre la marcha el texto final. A esto se refiere el título del artículo, pues a este tipo de editores se les conoce con el nombre genérico en inglés de WYSIWYG (What You See Is What You Get) o dicho en castellano, Lo Que Ves Es Lo Que Obtienes.

Entre los procesadores híbridos tenemos al muy famoso WordStar. Su gran generalización se debe, fundamentalmente, a que cuenta con un menú de ayuda para que se puedan utilizar todos las comandos, tanto de ambiente como de comando. Word es también un procesador muy popular que cuenta además con facilidades para la numeración de capítulos y un chequeo automático de índice, además de contar con un menú muy compacto y presente todo el tiempo. Para el manejo de simbología matemática, un editor muy popular es CHI WRITER que permite la edición de caracteres especiales, mostrando en la pantalla la forma final del documento.

Por supuesto que mientras más facilidades ofrece un editor/formateador, más inteligente debe ser el paquete y más grandes los programas. Ello hace que algunos de estos paquetes tengan versiones más simples y que no contemplan todas las facilidades y que pueden ser utilizadas en una microcomputadora únicamente con unidad de disco flexible, mientras que el conjunto completo sólo puede ser utilizado si se coloca un disco duro, de mucha mayor capacidad. En general, un paquete de este tipo que cuenta con subconjuntos resulta muy práctico, pues toda vez que se cuente con el disco duro, se puede optar por las sofisticaciones del paquete.
 
Moraleja: de ser posible —y si así se desea— es preferible optar por un paquete que esté diseñado modularmente, para poder trabajar indistintamente en cualquier microcomputadora.
 
Finalmente, quisiera hacer hincapié en que la elección del procesador de palabras (o editor) más apropiado va a depender de varias factores entre los que podemos citar:
 
– Características del texto que se desee elaborar. Si el texto no contiene simbología especial, es mejor inclinarse por un editor sencillo.
– Resolución de la pantalla con la que se trabaja. Si la pantalla no cuenta con la resolución que el editor exige va a ser muy molesto trabajar, pues el texto no va a poder distinguirse claramente.
– Cantidad y tipo de disco con que se cuente. Como ya lo mencioné, hay editores que requieren de un mayor espacio en disco para funcionar o bien, dado que la velocidad de la unidad de disco duro es mayor que la de los discos flexibles, el paquete corre terriblemente lento si no se utiliza desde un disco duro.
– Tipo de impresora en la que se imprime. Si la impresora que vamos a utilizar no cuenta con facilidades para cambio de tamaño o tipos de caracteres, es inútil todo lo que adornemos el texto original.
 
 
 
_____________________________________________________________      
Elisa Viso G.
Facultad de Ciencias,
Universidad Nacional Autónoma de México.
     
_____________________________________________________________
     
como citar este artículo
[En línea]
     

 

 

Está aquí: Inicio Búsqueda Titulo revistas revista ciencias 12
Universidad Nacional Autónoma de México
Facultad de Ciencias
Departamento de Física, cubículos 320 y 321.
Ciudad Universitaria. México, D.F., C.P. 04510.
Télefono y Fax: +52 (01 55) 56 22 4935, 56 22 5316


Trabajo realizado con el apoyo de:
Programa UNAM-DGAPA-PAPIME número PE103509 y
UNAM-DGAPA-PAPIME número PE106212
 ISSN:0187-6376

Indice-RM

Responsable del sitio
Laura González Guerrero
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
 

Asesor técnico:
e-marketingservices.com
facebooktwitteryoutube

cclCreative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons
Attribution-Noncommercial-Share Alike 3.0 United States License