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| Tonatiuh Soto Rivera, María Silvia del Rocío Covarrubias Ruesga y Santiago Arceo Díaz | |||||||||||
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El aprovechamiento óptimo de los recursos es una
de las preocupaciones de mayor importancia en el campo de la ciudades actuales han adaptado sus diseños a este tipo de transporte privado, relegando completamente al elemento más importante: el peatón. Se busca que la solución a los problemas de movilidad se sustente en el cambio a transportes más sostenibles, agregando medidas de contención y restricciones al uso del automóvil, brindando mayor importancia a sistemas de transporte colectivo y el mejoramiento del diseño de las vialidades para una accesibilidad universal.
Uno de los principales retos de la compacidad es dotar de suficientes espacios públicos que equilibren la densidad de edificación con la existencia de espacios abiertos, y que estos espacios de estancia y esparcimiento tengan buena calidad de aire, un óptimo confort térmico y acústico, y accesibilidad universal. Actualmente, las áreas de estancia en la ciudad están limitadas por las funciones asociadas al vehículo privado, derivando en pérdidas en la calidad de vida de los ciudadanos. El espacio público representa un termómetro vital del grado de convivencia colectiva, su definición debe servir como hábitat de personas y no de vehículos, para incentivar la interacción, el contacto, la pacificación y el bienestar. El urbanismo compacto tiende a la complejidad; actualmente las zonificaciones de uso único en ámbitos legales y económicos representan divisiones simples que también son fáciles de administrar. Los actuales promotores inmobiliarios dan la espalda al concepto de usos mixtos que generan contratos de renta complejos. No obstante, en el urbanismo compacto se busca que las áreas urbanas presenten desarrollos de usos mixtos donde las actividades habitacionales, comerciales y de ocio coexistan dentro de una fracción o bien en un mismo edificio. La diversidad de usos refleja beneficios para el funcionamiento de la ciudad, por una parte se incrementa la organización urbana, la interacción de los individuos y la velocidad del flujo de información, por otra existe una disminución en el congestionamiento vehicular, se incrementa la accesibilidad y reducen significativamente los costos de dotación de infraestructura. Mejorar desde las acciones ciudadanas ¿Cómo saber qué tan compacta es tu ciudad? o mejor aún ¿cómo abonar en la ecología urbana de la zona que habitas? Actualmente, temas como la ecología están en boga por la preocupación de los cambios que nuestras ciudades y el mundo están manifestando. El incremento en la temperatura de las urbes por la eliminación del elemento vegetal que genera las llamadas islas de calor, las contingencias ambientales, el aumento en el nivel del mar ocasionado por el deshielo de los polos y la aparición de animales silvestres dentro de las ciudades por la destrucción masiva del territorio natural son ejemplo de las muchas preocupaciones por el modo de vida que llevamos. Aunque suene a cliché, es verdad que se deben tomar medidas urgentes para poder amortiguar aunque sea una pequeña parte de estos cambios alarmantes. Para resumir cuáles son las condicionantes que enmarcan los límites de la compacidad, y en aquellos en los que como ciudadanos podemos participar, los dividiremos en tres secciones: en primer lugar, visualizaremos la ocupación del suelo actual, después la calidad del servicio de movilidad y los espacios públicos en la ciudad, para concluir con aquellos en los que se podría tener un impacto positivo. El aumento en la ocupación del suelo compacto es una preocupación mundial. Como mexicanos, por historia y costumbre, preferimos habitar pedazos de terreno sin importar el lugar, por lo que tendemos a adquirir viviendas que se ubiquen al nivel del suelo, lo cual no es necesariamente malo; estamos de acuerdo en que debe de haber una equidad y un balance con respecto al tema, no abusar del congestionamiento poblacional, pero tampoco invadir el territorio rural desmesuradamente. Esta sección supone un cambio de visión, en el que veamos de manera vertical y no horizontal, con el fin de adquirir viviendas en edificios de más de tres niveles; ese pequeño cambio de preferencia puede acarrear considerables beneficios a la ecología de la ciudad. Pocas ciudades de México como el Valle de México, Saltillo y Guadalajara han apostado por implementar sistemas de movilidad alternativos y sostenibles. El incremento en el uso del automóvil en México ha generado riesgos en la viabilidad ecológica de las ciudades. A nivel ciudad los vehículos son fuente principal de contaminantes por el volumen que éstos emiten, se estima que contribuyen en promedio con 95% de las emisiones de monóxido de carbono, 73% de óxidos de nitrógeno y 15% de dióxido de azufre; exponerse a este tipo de partículas en un periodo largo de tiempo puede ocasionar problemas respiratorios graves. La calidad del servicio público es deficiente y la implementación de infraestructura para automóviles es mayor, la oferta a la población de transportes alternativos en contraste con el privado disminuye. Sin embargo, si no se opta por distanciarse del automóvil y empezar a generar traslados más sostenibles, las ciudades se dirigirán a escenarios sin capacidades de amortiguamiento, es decir, la urbe expuesta a las amenazas de insostenibilidad ya no tendrá capacidad de resistir, absorber o recuperarse de manera oportuna y eficiente. Esta sección busca preferencia en la movilidad, dando prioridad a las caminatas, seguida por la movilidad en bicicletas, después viene el uso de transporte público y de carga, dejando al automóvil y las motocicletas en un último plano. La importancia de una ciudad compacta es disminuir recorridos y facilitar el transporte no motorizado. En la Ciudad de México, por ejemplo, se han implementado estrategias como el “Hoy no circula”, dado que la contaminación del Valle de México ha registrado hasta 145 puntos de partículas menores a 2.5 micrómetros, lo cual significa que estamos a sólo cinco puntos de que se declare contingencia ambiental. El programa consiste en establecer días del año en que se restrinja la conducción de vehículos. Uno de los retos del urbanismo ecológico es lograr que el espacio público sea mucho más habitable, pero ¿cómo lograrlo? El espacio público empieza donde comienza la acera y la calle, todo aquello que no sea propiedad privada se denomina espacio público. Hay acciones simples del ciudadano que pueden llevar a una mejor habitabilidad en estos espacios, existen muchas más, pero se puede empezar por algo. La integración de la naturaleza en los entornos urbanos es necesario, plantar un árbol puede acarrear grandes beneficios ecológicos y sustentables, son termorreguladores gracias a su sombra y el vapor de agua que liberan, absorben dióxido de carbono, purifican el aire de partículas de óxido de nitrógeno, amoniaco, ozono y dióxido de azufre, y por si fuera poco, devuelven el oxígeno a la atmósfera. Plantar árboles adecuados para zonas urbanas, de preferencia endémicos de la región y en lugares donde se sepa que no serán removidos y pueda dárseles un mantenimiento adecuado, y en los espacios que al compactar la ciudad deben quedar disponibles, logra un cambio significativo en una zona y los beneficios se incrementan al interactuar en el espacio y abandonar más el uso del transporte motorizado. Conclusión Las ciudades compactas son una forma de aportación social, permiten la proximidad de las tareas cotidianas de los ciudadanos en tal manera que se generan beneficios ecológicos mayores. Un buen diseño de ciudades, donde se contemplen planificaciones cohesivas a nivel social, fomenta el rendimiento energético y un mayor contacto entre los ciudadanos; también se habla de que la reducción en el consumo de los recursos y su reutilización disminuye la polución en las ciudades y la expansión hacia el territorio rural. Existe una alarmante al continuar con la preferencia de los modelos de ciudades dispersas. Es necesario vernos como organismos biológicos que habitan un ecosistema que es la ciudad, si se trabaja desde el espacio propio se pueden lograr grandes beneficios. Si no se actúa de manera sustentable, el ecosistema colapsa y los afectados somos todos. Las consecuencias que estamos viendo actualmente son resultado de todos los procesos disfuncionales que perpetuamos en nuestra ciudad. |
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Referencias Bibliográficas
Agència d’Ecologia Urbana de Barcelona. 2010. Sistema de indicadores y condicionantes para ciudades grandes y medianas. Gobierno de España, Barcelona. Cámara de Senadores del H. Congreso de la Unión. 2014. México Compacto. Las condiciones para la densificación urbana inteligente en México. Fundación Idea, Cd. de México. imco Staff. 2019. “Índice de movilidad urbana 2018: barrios mejor conectados para ciudades más equitativas”, en imco Centro de Investigación en Política Pública (https://imco.org.mx/indice-movilidad-urbana-2018-barrios-mejor-conectados-ciudades-mas-equitativas/) Medina, S. 2012. La importancia de la reducción del uso del automóvil en México. itdp, Ciudad de México. Notimex. 2019. “Alerta ambiental: Hoy no Circula lunes 13 de mayo”, en El Heraldo, 13 de mayo (https://heraldodemexico.com.mx/nacional/2019/5/13/alerta-ambiental-hoy-no-circula-lunes-13-de-mayo-92628.html) Rogers, R. 2000. Ciudades para un pequeño planeta. Gustavo Gilli, Barcelona. Rueda, S. 2012. El Urbanismo Ecológico. bcn Ecología, Barcelona. Rueda, S. 2013. “El Urbanismo Ecológico”, en urban-e (http://urban-e.aq.upm.es/articulos/ver/el-urbanismo-ecol-gico/completo). Salazar, J. 2001. “¿Expansión o Densificación?”, en Bitácora Urbano Territorial, vol. 5, núm. 1, pp. 21-35. |
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| Tonatiuh Soto Rivera Instituto Tecnológico de Colima. Es arquitecto, con especialidad en Diseño Urbano por el Instituto Tecnológico de Colima, maestrante de Arquitectura Sostenible y Gestión Urbana en el Instituto Tecnológico de Colima-TecNM. María Silvia del Rocío Covarrubias Ruesga Instituto Tecnológico de Colima. Es doctora en Arquitectura por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, profesora e integrante del cuerpo académico Ciudad Sostenible del Instituto Tecnológico de Colima-TecNM. Santiago Arceo Díaz Instituto Tecnológico de Colima. Es doctor en Astronomía, catedrático en la maestría en Sistemas Computacionales y la maestría en Arquitectura Sostenible y Gestión Urbana en el Instituto Tecnológico de Colima. |
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